Jardineros de la sangre

Javier Bardon

22/09/2026

Jardineros de la sangre

Habían venido a pasar unos días con nosotros este verano. Estábamos comiendo en la terraza con la fresca brisa del Mediterráneo frenando en cierta medida el calor sofocante. Nos trajeron unos regalos, a mi mujer, Ana, le dieron un sobre, y a mí una botella de vino —una de mis grandes pasiones—. Miré la botella, no la conocía. Como suelo hacer, me fijé en la añada: febrero 2027. No entendía nada. De pronto, un grito de alegría. Ana había abierto el sobre y sacado dos imágenes de ecografía, con un diminuto ser.

Mientras todavía mi mente intentaba descifrar el significado de una añada imposible, vi a Ana levantarse y abrazar a mi hija Anita y a Dani. Rápidamente me uní al ramillete con una inmensa satisfacción y dos lágrimas que resbalaban por mis mejillas. Volví a coger la botella, y ya me pude fijar en el bebé que había serigrafiado en la etiqueta. Estaba catalogando el vino, no leyendo una noticia. ¿Cosas de la edad?

Si algo tiene de gratificante formar parte de un colectivo como el de Soy50plus, de los que pasamos los 50, es el privilegio de poder convertirte en abuelo. O dicho en otras palabras, en lo que he llamado jardinero de la sangre.

Recibir una noticia como esta es de las mejores experiencias que la vida te puede regalar a estas edades. Y, al menos para mí, está siendo la culminación de lo que he recibido a lo largo de los años. Imagino lo que será cuando llegue el momento de tener a mi nieta en mis brazos: insuperable.

Según la vida va transcurriendo, se pueden obtener logros importantes en ámbitos muy diversos: económico, científico, artístico… Son logros que se alcanzan a base de cultivar una determinada disciplina o materia, de forma sostenida e intensa, durante muchos años.

Pero igualmente, el hecho de ser abuelo requiere cultivar esa disciplina durante mucho tiempo. Es un proceso que comienza encontrando una pareja y cultivando una relación. Continúa con un embarazo, que requiere el mismo cuidado. Y, si todo va bien, nace una criatura.

Más adelante, se repite el mismo proceso, con otros protagonistas, el hijo o la hija y su pareja, pero con un papel imprescindible para el abuelo, aunque esta vez desde bambalinas. Estar sin estorbar, callar consejos que nadie ha pedido, aparecer cuando hace falta. Ya no cuida de la planta, cuida el huerto.

Desde el momento en que comienza la relación, la creación del germen de la familia, hasta que el nieto o la nieta aparece en este mundo, el trabajo no cesa. Los jardineros eligen el lugar y la planta ideal para ese sitio, preparan la tierra, siembran, riegan, vigilan que la savia no falte en ningún momento, cuidando que todo fluya. Del mismo modo, el ser humano es un jardinero de su familia: un jardinero de la sangre.

El ciclo se repite una y otra vez porque hay quien lo cultiva. Lleva haciéndolo milenios. Y seguirá así por mucho tiempo, mientras haya jardineros y sangre para cultivar. De momento, ansioso por arrullar a mi nieta.

Si algo tiene de gratificante formar parte de un colectivo como el de Soy50plus, de los que pasamos los 50, es el privilegio de poder convertirte en abuelo.

Javier Bardón

Javier Bardón

Técnólogo, Escritor y Colaborador en soy50plus

Tras una carrera destacada en el dinámico mundo de la tecnología, formando parte de gigantes como DEC, Intel y Microsoft, así como llevar a cabo varios emprendimientos empresariales por cuenta propia, irrumpe recientemente con su primera novela, LAS TRES REVELACIONES, en el panorama literario, decidido a dejar una huella perdurable. Es un honor para soy50plus contar con las colaboraciones de Javier.