Pequeños hábitos para gestionar una larga vida – Parte 3

Bárbara Rey

27/05/2024

lo | Salud

3 imanes-atractivo

Hoy toca ver el segundo paso que nos ayudará a implementar hábitos saludables para nuestra larga vida.

Hacerlo Atractivo

Cuánto más grande, mejor:

Cuanto más grande es un estímulo, mayor reacción generamos y menos podremos evitarlo.

Los humanos tendemos a caer en versiones exageradas de la realidad por lo que es casi imposible evitar sentirnos atraídos por lo grande, brillante y tentador.

Hablemos de la dopamina:

Se ha detectado que la dopamina no se libera únicamente cuando sentimos placer, sino que se libera de forma anticipada en cuanto nuestro cerebro detecta una oportunidad de ser recompensado.

Esta anticipación puede, incluso, generar mayor satisfacción que la propia experiencia.

El principio básico de búsqueda de satisfacción y la felicidad que sentimos anticipándonos a ella es por lo que los hábitos tienen que ser atractivos; para que esa expectativa de recompensa sea la que nos motive a actuar.

Dejarnos tentar por los hábitos que queremos incorporar:

Con un poco de destreza y dedicación podemos ser capaces de que la tentación funcione a nuestro favor, en lugar de en contra.

La clave está en conectar acciones que necesitamos o debemos hacer con aquellas que nos gusta hacer.

Esto se llama “Principio de Premack” que establece que los comportamientos más fáciles nos ayudan a realizar aquellos que son más difíciles.

Entonces, si hay algo que no te entusiasma demasiado, pero que necesitas hacer, puedes generar una ayuda vinculándolo a algo placentero.

Las compañías importan:

El ser humano es un animal de manada. Gran parte de nuestros hábitos tempranos los adquirimos por imitación.

Por ello, tenemos que tomar conciencia de quienes nos rodean y determinar si nos están ayudando en la construcción de nuestro sistema de creación de nuevos hábitos, o no.

Esto cobra relevancia porque tendemos a imitar, sobre todo, a quienes tenemos cerca, a la mayoría y a los poderosos.

La compañía es un aspecto muy importante para desarrollar nuevos hábitos.

Cambia solo una palabra y se hará la magia:

Puedes hacer que hábitos difíciles sean más atractivos si aprender a asociarlos con una experiencia positiva. Solo tienes que cambiar la palabra “TENGO” por “QUIERO”.

Otra forma de conseguirlo es cambiar la forma de mencionar tus hábitos para resaltar el beneficio por encima del esfuerzo.

Vemos que ya sea cambiando una palabra o cambiando la enunciación, podemos fácilmente convertir hábitos difíciles en atractivos.

En el próximo artículo hablaremos del tercer paso: Hacerlo Fácil.

Esta anticipación puede, incluso, generar mayor satisfacción que la propia experiencia