¿Tratar la eyaculación precoz desde el tobillo?

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12/03/2026

lo | Salud

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Hablar de eyaculación precoz sigue siendo, para muchos hombres, una conversación pendiente. Aunque afecta a uno de cada tres, pocos lo comentan abiertamente y muchos lo viven en silencio durante años.

No es solo una cuestión de tiempo. Es inseguridad, anticipación, frustración, y en muchos casos, es un problema que acompaña desde el inicio de la vida sexual. Ahora, una investigación presentada en el 27º Congreso Internacional de Medicina Sexual abre una nueva vía para abordar este trastorno sin recurrir exclusivamente a medicamentos. Y lo más llamativo es que el tratamiento comienza en un lugar inesperado: el tobillo.

 Un enfoque diferente para recuperar el control

El estudio, impulsado por Boston Medical, centro especializado en salud sexual masculina con más de 20 clínicas en España, analiza la eficacia de la Terapia de Estimulación del Nervio Tibial (TENT).

Aunque pueda sorprender, en el tobillo se encuentra el nervio tibial posterior, relacionado con los mecanismos nerviosos que participan en el control de la eyaculación. La terapia utiliza pequeños impulsos eléctricos, similares a los que se emplean en fisioterapia, para estimular estas vías nerviosas y ayudar al cuerpo a regular mejor su respuesta durante la relación sexual.

“La idea no es bloquear la sensibilidad ni restar placer, sino ayudar al organismo a modular su respuesta y recuperar el control”, explica el Dr. Héctor Corredor, director médico internacional de Boston Medical. El procedimiento consiste en tres sesiones semanales de unos treinta minutos, integradas dentro de un tratamiento médico personalizado.

Más que una mejora física

En la investigación participaron 120 hombres de alrededor de 40 años. Los resultados muestran que añadir esta terapia al abordaje integral puede multiplicar hasta por tres el tiempo antes de la eyaculación en comparación con la terapia convencional.

Pero los especialistas subrayan que el beneficio no es solo físico. Muchos pacientes experimentan también una reducción significativa de la ansiedad y una mejora en la confianza personal.

Según datos clínicos de los pacientes de Boston Medical, el 75% de los hombres que consultan por eyaculación precoz presentan la forma primaria, es decir, la que aparece desde las primeras relaciones sexuales. La edad media de consulta ronda los 43 años, lo que demuestra que muchos hombres conviven con el problema durante décadas antes de buscar ayuda.

Alternativas cuando los fármacos no encajan

Tradicionalmente, el tratamiento se ha basado en medicamentos. Sin embargo, no todos los hombres pueden utilizarlos o desean hacerlo, ya sea por posibles efectos secundarios, como alteraciones del estado de ánimo, insomnio o disminución del deseo, o por preferencia personal.

La investigación en terapias no farmacológicas amplía el abanico de opciones y permite adaptar el tratamiento a cada caso. Desde Boston Medical insisten en un mensaje clave: la eyaculación precoz tiene solución, pero es importante abordarla a tiempo para evitar que el impacto psicológico aumente con los años. “Buscar ayuda médica permite encontrar opciones adecuadas para cada caso, con el fin de controlar la eyaculación y, además, manejar la ansiedad que produce no poder controlarla”, afirma el Dr. Corredor.

Romper el silencio

Ser 50Plus no significa renunciar a una vida íntima plena. Al contrario, para muchos hombres es una etapa en la que buscan vivir su sexualidad con mayor serenidad y confianza.

    La salud sexual forma parte del bienestar general, y consultar a un especialista puede marcar la diferencia entre convivir con el problema o empezar a resolverlo.

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      Boston Medical

      Boston Medical es un centro médico internacional especializado en salud sexual masculina, con presencia en 7 países y más de 25 años de trayectoria. Con más de 20 clínicas en España, su equipo multidisciplinar aborda de forma integral la disfunción eréctil, la eyaculación precoz y la falta de deseo, combinando diagnóstico avanzado, tratamientos personalizados y un enfoque médico-científico. Además de la práctica clínica, Boston Medical cuenta con un centro de investigación propio, centrado en las disfunciones sexuales masculinas, que desarrolla conocimiento y tecnologías para lograr tratamientos más efectivos para esas condiciones de salud.