¿Todavía nos dejamos provocar? (sobre Titane)

Santiago Quiroga

05/11/2021

VACUNA

Tengo que reconocer que he dudado antes de escribir esta entrada. Supone de alguna manera el reconocimiento de una película, Titane, que considero sobrevalorada. También entrar en un juego que ya no me gusta: el de la provocación.

Sí, hubo un tiempo en que era necesario provocar, sacudir al público para que abriese la mente y se atreviese a pensar de otra manera. Lo hicieron en cine, en teatro, en literatura, maestros como Pasolini, Fassbinder, Buñuel, Godard… Tenía sentido.

En los últimos años, el verbo provocar, desgraciadamente, se empareja a la perfección con epatar. Y parece ser el objetivo de ciertas propuestas que, por otro lado, consiguen su lugar en el firmamento: Titane ha ganado nada menos que la Palma de Oro en Cannes.

La película nos narra la historia de una muchacha que parece, desde su infancia, enamorada de los automóviles. Sin destapar el argumento y sus sorpresas (que en algún caso rozan el ridículo), digamos que podría tratarse como una historia negra sobre la impostura. Lo que más me interesa es precisamente eso: la convivencia entre lo que se sabe y lo que se esconde, creer como un acto de la voluntad. El resto podría ser una intensa narración al límite, pero está lastrada de principio a fin por la necesidad de ser extrema.

La realización no es sólo brutal, es fea, innecesariamente fea, tan desagradable como ruidosa; agresiva, pero sin proponernos nada nuevo más allá de llevarnos al límite del aguante. Se habla -o se pretende hablar- de conceptos muy en boga como la identidad de género, el nuevo rol de la masculinidad, la familia disfuncional… Y al margen de que sean temas que, creo, ya no escandalizan a nadie, realmente no se hablan, se gritan. Y es difícil escucharlos.

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A mí me provocan hoy día la pobreza y la corrupción, la falta de libertad en algunos países, películas como ‘La vida de los demás’ o, en su día, ‘Los olvidados’. ‘Titane’, no. Su actitud es demasiado evidente. Su propuesta me resulta antigua.