Pequeños hábitos para gestionar una larga vida – Parte 4

Bárbara Rey

30/11/2021

lo | Salud

3 imanes-atractivo

Hoy toca hablar del siguiente paso para implementar hábitos saludables para una larga vida.

Hacerlo Fácil:

Retroceder nunca, rendirse jamás:

Qué es mejor: ¿la Cantidad o la Calidad?: “Lo mejor es enemigo de lo bueno.”

Podríamos decir que hay una gran diferencia entre estar en movimiento (buscar la calidad) y pasar a la acción (generar cantidad).

Si quieres de verdad conseguir un hábito, la clave es comenzar repitiéndolo, no buscando el momento perfecto para empezar.

Repetir, repetir y repetir…

Ya hemos visto que generar un nuevo hábito es más cuestión de repetición que de tiempo.

Si, cuanto más repites una actividad, más estructuras al cerebro para que se vuelva eficiente y lo pueda realizar de forma automática.

Los neurocientíficos lo llaman “Potenciación a largo plazo”.

La automatización es la habilidad de desempeñar un comportamiento sin pensar en él.

El proceso hacia la automatización se conoce como “curva de aprendizaje” y revela que el cambio de comportamiento se basa en la frecuencia, no en el tiempo.

La ley del mínimo esfuerzo:

La ley del mínimo esfuerzo es aquella por la que, frente a dos opciones similares, tenderemos a elegir la que requiera la mínima cantidad de trabajo.

Entonces, si estamos motivados a hacer aquello que es fácil, es crucial hacer que nuestros hábitos sean lo más fáciles posible para poder realizarlos aun cuando no tenemos ganas de hacerlos.

Ponte un paso por delante:

Básicamente se trata de ser “proactivamente perezoso”, es decir, anticiparnos a nuestra pereza y quitar las excusas que nos puedan llegar a impedir realizar aquello que queremos.

Momentos clave:

Cada día, hay determinados momentos críticos que pueden generar un gran impacto posterior, esas pequeñas elecciones casi a nivel inconsciente son momentos decisivos que provocan que tengamos un buen o un mal día.

Por ejemplo, si estás procurando comer más sano, el momento de elegir donde ir a la hora de la comida del trabajo puede ser decisivo.

Si vas a un sitio de comida rápida, es más probable que tu decisión sobre qué pedir del menú será menos saludable que si decides ir a un sitio de sushi o ensaladas.

La regla de los dos minutos:

Cuando comiences un nuevo hábito, no puede llevarte menos de dos minutos.

Una vez que comienzas a hacer al menos una mini-acción correcta, es mucho más fácil continuar con lo que sigue.

Podríamos decir que seleccionamos un hábito “llave” que sea fácil y breve para que nos abra el paso a los demás hábitos más complejos.

De esta forma, esos primeros dos minutos se vuelven parte del ritual de inicio de una rutina más larga y completa.

En el siguiente artículo, hablaremos de la cuarta y última parte para crear hábitos saludables: Hacerlo Satisfactorio.

El proceso hacia la automatización se conoce como “curva de aprendizaje” y revela que el cambio de comportamiento se basa en la frecuencia, no en el tiempo.