Ser autónomo no es un trabajo, es una experiencia paranormal. Cada día convivimos con más fantasmas que en una casa encantada, y lo peor es que todos quieren algo de ti: tu dinero, tus papeles o la paz que te queda.
Está el fantasma cliente, que aparece con urgencias, desaparece cuando toca pagar y promete “hacerte la transferencia mañana”. Luego llega el fantasma del proveedor, que se materializa justo para recordarte que su factura vence hoy mismo.
El fantasma del asesor tampoco falla. A veces llega tarde, otras te asusta con un “esto habría sido mejor hacerlo antes” y, en sus peores días, habla en un idioma que parece un jeroglífico fiscal.
Y qué decir del fantasma de la Seguridad Social, ese que de vez en cuando decide subir las cuotas como quien lanza una maldición mensual. Mientras tanto, el fantasma de Hacienda vigila desde la sombra, esperando el momento exacto en que olvidas un modelo o presentas una declaración con un número que baila donde no debe.
No falta tampoco el fantasma del banco, siempre dispuesto a ofrecerte un préstamo “muy ventajoso”, con letra pequeña digna de película de terror. Ni el fantasma de la protección de datos, que te recuerda que hasta una lista de cumpleaños puede ser un “riesgo de seguridad”.
Y, por si todo esto fuera poco, el fantasma familiar, que te reclama tiempo, atención y cariño. “Siempre estás trabajando”, te dicen… como si el negocio se mantuviera solo por arte de magia.
El autónomo convive con todos ellos, día y noche, sin capa ni varita mágica, solo con un calendario, la calculadora y litros de café.
Aun así, seguimos en pie. Porque si algo tenemos los autónomos es resistencia. Nos asustan los plazos, nos persiguen los pagos, pero seguimos adelante, facturando entre susto y susto.
Así que, este Halloween, si ves a un autónomo con cara de cansancio, no es un disfraz: es supervivencia.

Gemma Cuena Gil
Socia y Directora del despacho Cuena & Gómez Aguilera, S.L.P
Diplomada en Ciencias Empresariales, Marketing y RRPP por ESERP, y Bachelor of Science in Management and PR por la Queen’s University of Belfast, es además especialista en Derecho Laboral. Ha sido reconocida con la Estrella de Oro a la Excelencia Profesional y el Premio Titanes de las Finanzas 2024, aunque asegura que su mayor logro sigue siendo la confianza de sus clientes. Acaba de publicar su primer libro, No te fíes del cuñado, una guía práctica que desmonta mitos, expone errores comunes y explica lo esencial de la gestión empresarial con una pizca de humor. Es un honor para Soy50plus contar con las colaboraciones de Gemma.