DE NINGUNA PARTE ¿QUÉ ES MÁS DIFÍCIL? ¿MORIR O MATAR?

Juani De Anta Gomez

21/09/2021

Morir o matar

 Quiero recomendaros hoy De ninguna parte (2021), última novela de Julia Navarro. Periodista madrileña, ejerció durante más de 35 años. Su primer libro La Hermandad de la Sábana Santa se publicó en 2004, luego le siguieron La Biblia de barro (2005), La sangre de los inocentes (2007), Dime quien soy (2010) Dispara, yo ya estoy muerto(2013), Historia
de un canalla (2016) y Tú no matarás (2018).

De ninguna parte, cuenta la historia de Abir, un adolescente del sur de Líbano que presencia cómo el ejército israelí asesina a su familia y jura venganza ante los atónitos ojos de Jacob, el otro protagonista del libro, un joven que tiene que participar en esa misión, dentro del servicio militar obligatorio de Israel.
Jacob ha llegado allí, cuando al morir su padre, su madre, le revela su origen judío y le lleva a vivir con ella a Israel siendo ya él adolescente. Por su parte Abir, tiene que irse a vivir junto a su hermano pequeño a Paris, con su tío, un estricto islamista que no dejará que su familia se integre en la sociedad creada por los “infieles”.
Años después, sus caminos vuelven a cruzarse en Bruselas, a causa de una ola de atentados terroristas.

Me parece una gran novela, me recuerda un poco a Dispara, yo ya estoy muerto, donde se trataba el conflicto judío-palestino desde sus orígenes. Pero éste es un libro contemporáneo, se desarrolla en una época muy cercana en la que el terrorismo islámico aterrorizó Europa. Me ha gustado mucho su estilo, sus diálogos, su ritmo y hasta su final
tiene un punto inesperado.

El libro nos plantea varias reflexiones interesantes:
Por un lado, la autora intenta que nos pongamos en la piel de todas esas personas que tienen que dejar su país, familia y amigos, para vivir en otra sociedad cuyas costumbres les son completamente ajenas y cuyos miembros en muchos casos no están dispuestos a aceptarles como iguales. Según ella misma, “Una de las preguntas que no dejo de hacerme
es hasta qué punto nuestro origen nos determina”.

Como periodista que es, pone el foco también en la lucha permanente entre los medios de comunicación y los poderes políticos por el control de la información, los primeros defendiendo el derecho de los ciudadanos a conocer los hechos y los segundos intentando dosificarla según sus intereses, con la excusa de la seguridad.

También denuncia el papel de la mujer en el integrismo islámico a través de la tía de Abir, Fátima y su hija Noura. La primera vive sometida al yugo de los varones de su familia que la tratan como a un ser inferior, sin opinión ni voz, cuya misión en la vida es servir y obedecer.
Su hija representa a otra generación, la que quiere ser tratada como una igual, pero que está sometida como su madre a la voluntad de su padre. Tendrá que elegir entre continuar en esa situación o revelarse, pagando el precio de ser repudiada por su familia.
Nos hace pensar, cuántas mujeres que viven a nuestro alrededor, que legalmente tienen los mismos derechos que nosotras, viven una realidad muy diferente en sus familias.

Y como trasfondo de todo, el integrismo religioso que impide la adaptación de ambos a sus nuevas circunstancias, les empuja a pertenecer a movimientos que les utilizan como instrumentos para perpetuar el odio, en un conflicto que de esta forma nunca tendrá fin y que les exige grandes sacrificios, incluso morir o matar.

De ninguna parte, cuenta la historia de Abir, un adolescente del sur de Líbano que presencia cómo el ejército israelí asesina a su familia y jura venganza ante los atónitos ojos de Jacob, el otro protagonista del libro, un joven que tiene que participar en esa misión, dentro del servicio militar obligatorio de Israel