A la vuelta del verano

Susana Galiana

22/09/2021

lo | Salud

verano

Después del regreso de unas vacaciones de descanso, de relax, de desconectar, de propósitos nuevos, nos damos cuenta de que volvemos al día a día y realmente no ha cambiado o hemos cambiado en nada de lo que nos propusimos. Pero nos decimos “no importa, empiezo ahora”, junto con una lista de nuevos propósitos y de cosas a cambiar que al final nunca hacemos o cambiamos. Es decir, nos metemos en el círculo donde siempre hay cosas con más prioridad que nuestro propio bienestar.

Sin embargo, no somos conscientes de que es mucho más sencillo de lo que pensamos y no hay que hacer grandes cosas para empezar con la lista de propósitos y cambios. Simplemente es detenernos y ser conscientes del momento en que nos encontramos, el PRESENTE.

De esta manera, viviendo la experiencia que nos brinda el presente, podemos empezar a conocer nuestras necesidades y tal vez sean las que anotamos en la lista o tal vez surjan nuevas.

Para empezar con ello y de manera fácil, os propongo varias maneras. Todas nos ayudan a apartar por unos minutos nuestros pensamientos que nos enredan y nos hacen vivir un presente condicionado por el propio pensamiento y no nos deje experimentar la experiencia del momento. A continuación, os dejo algunas opciones que seguro que os ayudan y las podéis hacer o usar cuando os venga bien y en cualquier momento del día, e incluso repetir las veces que lo necesitéis.

Haz 10 respiraciones conscientes, sintiendo cómo te entra el aire por las fosas nasales y cómo sale por ellas.

    • De los 1.440 minutos que tiene el día, usa sólo uno para sentarte, cerrar los ojos y escuchar los sonidos que haya a tu alrededor en ese momento sin juzgarlos ni clasificarlos.
    • Cuando te acuestes y estés tumbado, ponte bocarriba y recorre tu cuerpo desde los pies a la cabeza sintiendo cómo se encuentra, si hay algún punto con dolor o algún punto que sientas bienestar.
    • En la ducha, siente el olor del gel y el agua que recorre tu cuerpo.
    • Comiendo, saborea cada trozo de alimento que llevas a la boca, mastícalo sintiéndolo.

 Simplemente es detenernos y ser conscientes del momento en que nos encontramos, el PRESENTE.